domingo, 16 de septiembre de 2012

LA FAMILIA DEL DEPRESIVO

LA  DEPRESIÓN cualquiera sea su forima y severidad, atañe no solo al paciente depresivo sino a su entrono, en el cual se produden cambios.
LA FAMILIA se ve ante la presencia de uno de sus miembros con depresión, desorientada en cuanto al trato, a lo que es mas conveniente decir o hacer y ante esta circunstancia reacciona muchas veces de manera equivocada ( enojo, sobreprotección y en ultimo de los casos, indiferencia. )
Los problemas sociales, la necesidad de hacer que la familia siga funcionando mas allámde la quietud de uno de sus miembros, lleva a un paradigma en el cual se replantea el compromiso con este emergente familiar, que es el paciente depresivo.
En algunas ocasiones, esta situación del paciente depresivo, es tomada por el grupo familiar como un mal momento y se comienza a restar importancia al problema, pensando que y se le pasará. Otras veces estos momentos duran años y la familia en su peregrinar por los Servicios de Psiquiatría en busca de una solución para su integrante depresivo, llega a situaciones de estrés, donde la visión de la realidad se distorsiona, los roles se cambian y las jerarquías se pierden.
A la perdida del interés, la voluntad casi abolida, la visión catastrófica de la realidad, los pensamientos negativos, el  dolor moral  y en algunos casos las ideas suicidas que acompañan al paciente depresivo, se suma la situación de estrés que vive el entorno familiar el mismo. Por eso, debemos reflexionar que cuando tratamos a un paciente  depresivo, nos encontramos con una familia estresada y los dos son merecedores de asistencia.

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